sábado, 3 de abril de 2010
Documental sobre el calentamiento global
IMPACTO AMBIENTAL CONSECUENCIAS Y TRANSTORNOS ECOLOGICOS
La TIERRA es nuestro HOGAR!!!
Los 10 peores desastres ecológicos... empecemos a crear conciencia.
Una fuga de 42 toneladas de isocianato de metilo en la fábrica estadounidense Union Carbide ocasionó uno de los mayores desastres que se recuerden. Al entrar en contacto con la atmósfera, el compuesto se transformó en gases tóxicos, como el ácido cinahídrico, los cuales formaron una nube letal que mató a 20,000 personas y a miles de cabezas de ganado y animales domésticos. Además, los alrededores del lugar del accidente quedaron contaminados por sustancias tóxicas y metales pesados que aún tardarán muchos años en desaparecer.
La guerra entre Irak y las fuerzas aliadas encabezadas por Estados Unidos provocó uno de los mayores desastres ecológicos del siglo XX debido al incendio de pozos petroleros, los cuales emitieron enormes nubes de cenizas causantes de lluvias negras que mataron la vegetación y contaminaron las aguas. Además, el derrame de petróleo en las aguas del golfo fue entre 10 y 12 veces mayor al desastre ocurrido un par de años antes frente a las costas de Alaska, cuando el petrolero Exxon Valdez derramó al mar 11 millones de barriles de petróleo.
El pozo petrolero Ixtoc I sufrió una avería durante el proceso de extracción de gases y petróleo, lo que se tradujo en un derrame al mar de alrededor de 30,000 barriles diarios de petróleo, con grandes daños para la vida marina de una amplia zona.
Como consecuencia de la fuerza del tifón Nina, la presa Banquiao se rompió e inundó la provincia de Henan con 2,300 millones de toneladas de agua, la cual arrasó aldeas y todas las formas de vida existentes en el lugar.
Durante 40 años la corporación Chriso tiró a la bahía de Minamata desechos de productos químicos derivados de la transformación petroquímica. Esto provocó que la vida marina de la zona fuera contaminada de manera grave. Casi 3000 pobladores sufrieron por el consumo de peces y mariscos de esas aguas.
La compañía minera canadiense Marcopper tiró a los ríos Boac y Makulapnit 1.5 millones de metros cúbicos de arena resultante de la extracción de metales preciosos, la cual rebasaba en 200% los límites permitidos de zinc y en 1300% lo tolerable para el ser humano. La contaminación del agua de estos ríos provocó la intoxicación de cientos de pobladores.
Los ingenieros de Baia Mare (Mina Grande) utilizaron cianuro para purificar la extracción de metales preciosos. Los sobrantes del proceso, 100,000 m³ de roca pulverizada contaminada, fueron arrojados a los ríos Szamos y Tisza, cuyas corrientes van a Hungría. Las aguas de estas afluentes contenían 700 veces más el nivel normal de cianuro y de otros metales tóxicos.
Una explosión ocurrida en la compañía química Meda, dedicada a la fabricación de perfumes y cosméticos, generó una nube de dioxinas que causó la muerte instantánea de 193 personas y la contaminación atmosférica de 11 comunidades en los alrededores.
La planta nuclear JCO registró una serie de explosiones durante 20 horas. En la reacción en cadena fueron lanzadas al ambiente de sustancias tóxicas muy contaminantes.
¿Desastres "ecológicos" derivados del cambio climático?
Los derrames de petroleo
Una de las mayores causas de la contaminación oceánica son los derrames de petróleo. El 46% del petróleo y sus derivados industriales que se vierten en el mar son residuos que vuelcan las ciudades costeras. El mar es empleado como un muy accesible y barato depósito de sustancias contaminantes, y la situación no cambiará mientras no existan controles estrictos, con severas sanciones para los infractores.
El 13% de los derrames se debe a accidentes que sufren los grandes barcos contenedores de petróleo, que por negligencia de las autoridades y desinterés de las empresas petroleras transportan el combustible en condiciones inadecuadas. En los últimos años, algunos de los más espectaculares accidentes fueron el del buque-tanque Valdés de la Exxon, ocurrido frente a las costas de Alaska el 24 de marzo de 1989, y el del petrolero Mar Egeo, el 3 de diciembre de 1992, frente a la entrada del puerto de La Coruña, en España. Otro 32% de los derrames proviene del lavado de los tanques de los grandes buques que transportan este combustible.
Los derrames ocasionan gran mortandad de aves acuáticas, peces y otros seres vivos de los océanos. Esto altera el equilibrio del ecosistema y modifica la cadena trófica. En las zonas afectadas, se vuelven imposibles la pesca, la navegación y el aprovechamiento de las playas con fines recreativos.